Sin cascos sobre la piedra: las carrozas eléctricas del Centro Histórico de Cartagena

De la Torre del Reloj a la Plaza de los Coches, cómo la ciudad jubiló a sus caballos sin perder su paseo más clásico, y cómo tomarlo hoy.

Mapa ilustrado del Centro Histórico de Cartagena alrededor de la Plaza Santo Domingo

Al caer la tarde, cuando el calor afloja y la piedra todavía guarda el sol del día, el Centro Histórico cambia de sonido. Durante décadas, ese sonido fue el de los cascos sobre el empedrado: los coches tirados por caballos eran parte de la postal de Cartagena. También fueron motivo de una discusión larga sobre el bienestar de los animales, que trabajaban horas bajo el calor del Caribe sobre calles de piedra. Esa etapa terminó: hoy los paseos por el Centro Histórico se hacen en carrozas eléctricas, y lo que se oye al pasar es apenas un murmullo.

Una ciudad que se recorre a paso lento

Casi todo paseo en coche empieza o termina frente a la Torre del Reloj, la puerta principal de la ciudad amurallada. Los cartageneros también la llaman Boca del Puente, porque en tiempos de la Colonia un puente levadizo la unía con Getsemaní, el barrio de artesanos al otro lado del caño. El reloj que le da nombre llegó de Estados Unidos en 1874, y desde entonces marca la hora de una ciudad que nunca ha tenido prisa.

Al pie de la torre está la Plaza de los Coches. Antes tuvo otros nombres, y uno de ellos es el más amargo de la historia de Cartagena: en este espacio triangular funcionó el mercado donde se vendía a los africanos esclavizados que llegaban al puerto. Según la tradición, el nombre actual le viene de finales del siglo XIX, cuando se autorizó que los coches de alquiler se estacionaran allí, frente al Portal de los Dulces. Desde entonces los cocheros han esperado pasajeros en la misma esquina.

I · La campaña

Un comediante y miles de donantes

El empujón vino de la sociedad civil. El comediante Alejandro Riaño lideró una colecta en la que participaron miles de donantes para financiar un primer prototipo de coche eléctrico con el aspecto de los carruajes tradicionales. En enero de 2024 se lo entregó a la Alcaldía de Cartagena, que empezó pruebas con los cocheros en el Centro Histórico.

II · El sistema

Del prototipo a las calles

A partir de ahí, el Distrito armó un sistema de transporte turístico sostenible para reemplazar la tracción animal. Los coches de caballos se prohibieron a finales de 2025, hubo un piloto gratuito con muy buena acogida y, después, la Alcaldía entregó las llaves de 60 carrozas eléctricas a las familias que vivían de los coches de caballos. La operación comercial quedó en manos de la Asociación de Cocheros: los mismos cocheros que conocen cada esquina de la ciudad ahora manejan los coches eléctricos.

III · El recorrido

La ciudad vista desde arriba

Recorrer el Centro a ese ritmo es otra forma de leerlo. Desde lo alto de un coche se ven mejor los balcones de madera, las aldabas con forma de animales en los portones y las palenqueras con sus platones de fruta sobre la cabeza, mujeres que muchas veces vienen de San Basilio de Palenque, el pueblo fundado por cimarrones cerca de Cartagena y que la UNESCO declaró Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2005.

Recorrer el Centro a ese ritmo es otra forma de leerlo.

Cómo tomar un recorrido

  • Horario: según la Alcaldía, los recorridos funcionan de 9 am a 11 pm.
  • Dónde subirse: hay puntos autorizados como el Baluarte de Santo Domingo, La Serrezuela, el Parque Bolívar, la Plaza de San Pedro Claver y la Plaza de los Coches.
  • Recorridos: hay paseos cortos y largos, y las tarifas cambian entre temporada baja y alta. Confirma el precio con el cochero antes de subir; las tarifas de referencia están en la página oficial de la Alcaldía.
El plan completo

Un recorrido al atardecer por la muralla y las plazas, y la cena en Casa Salvaje: estamos en la Calle Santa Teresa #32-41, a dos cuadras de la Plaza Santo Domingo y muy cerca del Baluarte. Mira los horarios y reserva tu mesa.

Epílogo

Una ciudad que cambia

El cambio no fue sencillo: implicó acuerdos con los cocheros, permisos de tránsito y meses de pruebas. Pero el resultado es una ciudad que conserva una tradición sin el costo para los animales. Si tienes un paseo pendiente por el Centro, este es el momento de hacerlo.

Cartagena siempre ha sabido cambiar sin dejar de ser ella misma. Gabriel García Márquez, que empezó como periodista en El Universal en 1948, se llevó estas calles a la ficción, y el poeta Luis Carlos López, el Tuerto López, escribió un soneto, A mi ciudad nativa, en el que compara el cariño por Cartagena con el que uno le tiene a unos zapatos viejos. La ciudad le respondió con un monumento: las Botas Viejas, que hoy están detrás del Castillo de San Felipe. Los coches eléctricos son, a su manera, la misma idea: conservar lo que se quiere y dejar atrás lo que ya no tiene sentido.

Libreta de direcciones

Puntos de embarque autorizados, todos a una caminata de Casa Salvaje, Calle Santa Teresa #32-41.

Fuentes: Alcaldía de Cartagena, El Tiempo, El Colombiano.